Para mí, que había sido abandonada por mi madre a los cuatros años, que a los quince había perdido a la persona que constituía mi familia y que no tenía sueños ni esperanzas… Cantar era el único medio de vida y, a través de él, quería obtenerlo todo: fama y dinero. Pero ahora solo quiero una cosa… Recuperar el coraje para enfrentarme a la vida.
¿Sabes, Nana…? Pronto caerá sobre aquel mar la primera nieve del invierno. Mientras miro aquí sola estos fuegos artificiales fuer de temporada… La tristeza que creía tener dominada… Me asalta de nuevo.
Por un instante… Pensé que Nana se iba a enfadar, pero puso cara… De niña pequeña que recibe una regañina. Cada vez que lo recuerdo, me duele el corazón. Si en aquella época yo hubiera sido más sensible… Y me hubiese percatado de la fragilidad de Nana… Tal vez nuestro futuro habría sido distinto.
¿Te acuerdas… de cuando nos encontramos, Nana? Ríete, si quieres… Pero yo creo bastante en el destino… Y pienso que nuestro encuentro… Fue cosa del destino.